Cuando acudes a un espacio en el que hay más gente trabajando como tú, siempre te encuentras con personas y obras inspiradoras.
Si además hay alguien que te muestra el camino, aprender a pintar o dibujar es más fácil y estimulante.
No se trata tanto de emular unas cuantas formas, como de entender la emoción que este te transmite.
Para pintar algo, antes debes percibir su carácter.
Discernir lo que lo diferencia.
Qué te provoca…
A eso nos dedicamos en nuestro Taller Abierto
En estos grupos en que es habitual que cada uno trabaje en aquello que prefiere, hay una enorme riqueza -desde el punto de vista técnico y conceptual (figuración, abstracción…)- porque todos asistimos al proceso y explicaciones del trabajo de compañeros atentos a otras expectativas que, en muchas ocasiones no conocemos, y acaban convirtiéndose en las nuestras.

